Para nadie es un secreto que México es el fan número uno del picante, ninguna otra nación consume tanto como ellos. Ellos no viven sin chile, de hecho son capaces de comerse un habanero (uno de los más picantes del mundo) así como si de un cambur se tratase; la verdad lo logran, sufriendo, pero lo logran.

Este país es rico en prácticamente todas las especies de chile conocidas en el mundo, y todas las comen con el mayor de los gustos. Les agrada tanto que hasta en chucherías como caramelos, confites y gomitas agregan el picante.

No es de sorprenderse que muchísimas (la gran mayoría) de las recetas incluyan a este ingrediente en la preparación. Para un mexicano si la comida no te hace sufrir, sudar y llorar; pues no estaba buena.

Una de esas recetas que son para los fuertes es la del adobo mexicano. Se trata de una salsa espesa compuesta de chilis que se le agrega normalmente a las carnes rojas como el cerdo y la res.

El día de hoy les daremos una receta fácil y rápida de adobo de chile.