Si aun no conoces otro uso de las alitas de pollo, más que utilizarlas para hacer consomés. Hoy te mostramos como puedes aprovechar esta parte del pollo para preparar una rica receta de alitas de pollo muy tradicional. Es ideal en una tarde para compartir con amigos y familiares mientras ven un partido de futbol. Celebran un cumpleaños o cualquier motivo de reencuentro.

Existen varias teorías acerca del origen de las alitas de pollo, pero todas coinciden en la ciudad de Búfalo en Nueva York, Estados Unidos. De todas, la más acertada relata que fue gracias a la idea de la dueña del restaurant “Anchor Bar”, Teressa Bellisimo. Quien se dispuso a preparar estas alitas a sus clientes con una salsa picante. Producto de una confusión en la orden del pedido, siendo los cuellos del pollo sustituidos por alas.

Según, esta historia se remonta a los años 60. Pero años más tarde fue tanta su popularidad que se desplego a lo largo de todo el país Americano. Desde entonces, los estadounidenses se han encargado a lo largo de los años de prepararlas y consumirlas de distintas formas muy peculiares. Sin dejar a un lado su tradicional composición.

La receta de alitas de pollo consiste en fritar las alitas y rebozarlas en una salsa picante, conocida como “la salsa de Búfalo”. Hecha con mantequilla, pimienta de cayena y vinagre. Este famoso plato luego se convirtió en el favorito de todos. Y llego a formar parte de importantes eventos como los estadios de futbol americano.

De hecho, tiene su propio día nacional para celebrarlo en grande. Habiendo sido declarado como el 29 de julio, por el alcalde de Búfalo en 1977. A continuación te presentamos la forma más fácil y rápida de cómo hacer esta receta.