Los platillos mexicanos son muy sabrosos, pero también son súper sencillos; ninguno de ellos te exige estar horas y horas pegado a una estufa cocinando y el resultado siempre te dejará un buen sabor de boca. En el caso de las comidas ellos están muy claros de que menos es más.

Ellos aprovechan muy bien todos los ingredientes que la tierra les ha dado, como los arroces, los chiles y el tomate y combinan todo dando como resultado platillos divinos.

El arroz rojo mexicano es la clara muestra de esto, un plato simple, pero que por su delicioso sabor nunca puede faltar en las mesas de todo el país. Además es extremadamente flexible y versátil, puedes acompañarlo con una variedad inmensa de carnes y otros alimentos y lo mejor es que nunca desentonará; cuadrará perfecto con lo que sea que le pongas.

¿Cómo  es este contorno? Bueno se trata de un arroz blanco cocinado normalmente acompañado con salsa de tomates y guisantes, zanahoria, chile y muchas otras cosas más.

En el siguiente artículo vamos a darle una receta fácil y muy rápida de lo que es un clásico mexicano: el arroz rojo.

Prueba este delicioso estilo de arroz y ya no querrás volverlo a comer de la manera tradicional.