En esta oportunidad te ofrecemos un clásico de la repostería francesa, la receta de pastel de fresa. Basados en la historia gastronómica, se le atribuye su origen en Francia. Donde la apodan con el nombre de “Tarta Fraisier”, la palabra Fraisier significa “fresa” en francés.

Por años, las fresas han formado parte de recetas tanto culinarias como remedios medicinales. Según la historia, desde la época de los romanos, estos la consideraban como una fruta afrodisíaca. Siendo consumida más que todo por los reyes de aquella época en grandes banquetes. Estos la utilizaban también a modo de té o infusiones para calmar los malestares de dolor de garganta o aliviar las fiebres altas.

Esto se debe a las propiedades que aportan en su alto contenido de vitaminas y aminoácidos, los cuales actúan como antioxidantes naturales del organismo. Para mantenerlo limpio y sano ante las bacterias o sustancias toxicas que causan infecciones y varias afecciones. De allí el porqué de su uso desde tiempos remotos.

La clásica receta de pastel de fresa consiste en formar varias capas de bizcocho con crema, decorado con fresas. El bizcocho se humedece en un líquido de licor de kirsch, mejor conocido como “el licor de cerezas” de origen alemán. Y La crema se realiza a base de vainilla, claras de huevo y mucha azúcar.

Como es de costumbre, una vez que los franceses emigraron por el mundo a distintos países, se pudo dar a conocer la receta de pastel de fresa. Dando origen a muchas  ideas para elaborar otras versiones, partiendo siempre de la receta original. Sin dejar de ser igual de dulces y deliciosas.

A continuación te describimos paso a paso la original receta de pastel de fresa. Igualmente te aclararemos cuáles de ellos podrías obviar en caso de no tenerlos a la mano. Ya que también, según el país donde te encuentres puede dificultarse un poco su acceso.