Una receta que no puede faltar en tu lista de comidas es la sopa de pollo. Muy casera, tradicional y súper fácil de hacer. De seguro ya la conoces porque madres y abuelitas, las más expertas del hogar, se han encargado por generaciones de su preparación. Para aliviar tus malestares, resfriados, dolores de estomago e infinidades de afecciones desde que eras más chico.

Y es que ¿Quién no se ha sentido mal alguna vez y al tomar una sopa de pollo automáticamente siente que todo mejora? Esto se debe al potente caldo de pollo, el cual se sustancia de verduras y piezas de pollo. Siendo estos los responsables de aportarle excelentes propiedades medicinales para sanar y prevenir muchos síntomas.

Puede elevar las defensas del organismo y desinflamar la hinchazón de muchos órganos afectados por algún malestar. Al mismo tiempo que brinda una sensación de calma. La sopa de pollo se convierte en un plato por excelencia durante la etapa de desarrollo de los niños. Sobre todo cuando están aprendiendo a ingerir líquidos por si solos, familiarizarse con los vegetales y comer sano.

Ya que al ser preparada naturalmente con muchos ingredientes de origen vegetal, bajos en grasas y buena fuente de proteína. Están nutriendo el cuerpo de los minerales y vitaminas esenciales que necesitan para crecer.

Por ello es importante que aprendas de una vez como hacer esta saludable receta. No solo es una buena opción para un buen almuerzo. Sino que además la tienes como una alternativa para esos días en los que te sientes apático o sin mucha energía.

Esta consiste en dejar cocinar a fuego lento varias piezas de pollo en agua con verduras o vegetales. Puede ser acompañada con un poco de arroz, arepitas de maíz, casabe o plátanos sancochados con queso. Existen muchísimas formas de prepararla, pero hoy aprenderás hacerla en un estilo muy clásico y venezolano.